BATALLA DEL
EBRO
Día 24 de
julio de 1938, quedan unos minutos para que sea medianoche y a la orilla del
río Ebro pensando en lo efímero que es el tiempo…
Las unidades dirigidas por Tagüeña se encuentran a la orilla del mismo
río entre las poblaciones de Mequinenza y Ascó, el V cuerpo es el más
desplegado, se encuentra hasta en 17 puntos distintos comprendidos entre
Beninsanet y Amposta.
Todos esperando una señal para cruzar el río, esos instantes esperando
son peores que la propia batalla pues todo lo que ronda es más aterrador que la
propia realidad.
Los primeros
en cruzar han sido una avanzadilla armada con cuchillos para matar a los
centinelas aprovechando el factor sorpresa, pobres necios, no saben lo sorpresa
que les espera.
Ya les toca, han
pasado unos minutos desde medianoche y ya dieron la señal, hay aproximadamente
90 barcas con 10 hombres cada una. Estos ya iban decididos, han colocados tres
puentes de pontones y doce más de distintos tipos.
Estos sí que
saben que es el factor, les atacaron en medio de la supuesta sorpresa de los
defensores al mando del coronel Luis Campos y como era de esperar decidieron
retirarse. Bueno decidieron, tuvieron
que hacerlo si no querían que todo se acabara allí.
Con objetivo
de intentar distraer al enemigo, han realizado otros dos pases que por
desgracia no les ha servido de nada. Uno de los pases fue entre Mequinenza y
Fagón, han establecido una cabeza de
puente que les ha permitido llegar lo más rápido hasta las elevaciones de los
Auts donde han capturado a un regimiento de infantería y haber cortado la
carretera, no han conseguido tomar ninguno de los pueblos. Todo su esfuerzo
para nada, ya lo dije…
Este
grupo ha quedado prácticamente aislado del resto del cuerpo de ejército.
El otro pase
se dio lugar en el sector de Amposta a cargo de la XIV Brigada Internacional y
tampoco es que les fuera mejor, han tenido demasiadas bajas. Falta de todo,
¿Esta gente de verdad sabia a que venía aquí? O ¿simplemente pensaban que lo
tenían hecho? Necios todos, no me cansare de decirlo…
No tengo
nada más que añadir excepto que tras esto lo único que pensé es la larga
batalla que les espera a todos.
A quién
encuentre estas hojas escritas por mí, ya me despido.
Un saludo
Hemingway!
HECHO POR LUCÍA, DAVID Y TINA.

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